Es una postura anormal que implica rigidez, flexión de los brazos, puños cerrados y piernas extendidas (derechas). Los brazos están doblados hacia adentro y hacia el cuerpo con las muñecas y los dedos doblados y sostenidos sobre el tórax.
Este tipo de postura es un signo de daño severo al cerebro que requiere atención médica inmediata.
La postura de decorticación es un indicio de daño al fascículo corticoespinal, la comunicación entre el cerebro y la médula espinal. Aunque es un signo grave, generalmente es más favorable que la postura de descerebración.
La postura de decorticación puede avanzar a postura de descerebración o las dos pueden alternarse. Es posible que se presente en uno o en ambos lados del cuerpo.
Las condiciones asociadas con la postura de decorticación requieren tratamiento hospitalario inmediato.
La postura anormal de cualquier tipo por lo general está asociada con reducción en el nivel de conciencia (lucidez mental). Cualquier persona que tenga una postura anormal debe ser examinada rápidamente por el médico.
Si está asociada con coma prolongado (pérdida del conocimiento), estos comportamientos pueden persistir por un período de tiempo extenso.
Las medidas de emergencia pueden empezar inmediatamente, incluyendo la colocación de una vía aérea artificial (tubo respiratorio) y asistencia con la respiración. Es probable que la persona sea hospitalizada y la dejen en cuidados intensivos.
Después de que se estabilice el estado, se elaborará la historia médica a partir de la información que suministren los miembros de la familia y se llevará a cabo un examen físico más exhaustivo. El examen físico incluirá una evaluación detallada del sistema nervioso.
Las preguntas de la historia clínica pueden ser:
Algunos de los exámenes diagnósticos que se pueden realizar son:
El pronóstico depende de la causa de la postura. Con frecuencia, se puede presentar lesión neurológica y daño cerebral, lo que deja a la persona con deficiencias neurológicas persistentes como coma, incapacidad para comunicarse, parálisis o convulsiones.
Mayer SA. Head injury. In: Rowland LP, ed. Merritt’s Neurology. 11th ed. Baltimore, Md: Lippincott Williams & Wilkins; 2005:chap 64.