Es la extirpación de un pequeño trozo de tejido (vellosidades coriónicas) del útero durante las primeras etapas del embarazo, con el fin de examinar al bebé en búsqueda de defectos genéticos.
La muestra de vellosidades coriónicas se puede hacer a través del cuello uterino (transcervical) o a través del abdomen (transabdominal). Se considera que ambas técnicas son igualmente seguras y efectivas cuando se llevan a cabo por parte de un médico con experiencia, aunque las tasas de aborto espontáneo son ligeramente mayores cuando se hace a través del cuello uterino. El médico utilizará el ultrasonido para seleccionar el método más seguro y como guía durante la toma de la muestra.
Se realiza un ecografía abdominal para determinar la posición del útero, el tamaño del saco gestacional y la posición de la placenta dentro del útero. Luego, se limpia la vulva, la vagina y el cuello uterino con un antiséptico como Betadine.
El procedimiento transcervical se lleva a cabo insertando una sonda plástica y delgada a través de la vagina y el cuello uterino para llegar hasta la placenta. El médico utiliza imágenes de ultrasonido para ayudar a guiar la sonda hasta el área apropiada y extrae luego una pequeña muestra de tejido de las vellosidades coriónicas.
El procedimiento transabdominal se lleva a cabo insertando una aguja a través del abdomen y el útero hasta la placenta. El ultrasonido se utiliza para ayudar a guiar la aguja y se extrae una pequeña cantidad de tejido con la jeringa.
La muestra se pone en un plato y se analiza en un laboratorio.
El médico le explicará a la persona el procedimiento y sus riesgos, al igual que los procedimientos alternativos como la amniocentesis. Se recomienda la asesoría genética antes del procedimiento, lo cual le permite a la persona tomar una decisión informada y sin apuros con relación a las opciones del diagnóstico prenatal.
A la persona se le solicitará firmar una autorización antes de realizar este procedimiento y se le puede pedir que use una bata hospitalaria durante el mismo.
En la mañana del procedimiento, se le puede solicitar a la persona ingerir líquidos y abstenerse de orinar para llenar la vejiga, lo cual permite la visualización adecuada, de manera que se pueda tomar la muestra.
La ecografía no duele. Se aplica un gel conductor claro a base de agua en la piel para ayudar con la transmisión de las ondas sonoras y luego se pasa una sonda manual llamada transductor sobre el área. Además, el médico puede aplicar presión sobre el abdomen para encontrar la posición del útero.
La solución antiséptica de limpieza se siente fría inicialmente y puede irritar la piel si no se la retira después del procedimiento. Algunas personas son alérgicas al Betadine, razón por la cual la paciente debe notificar al médico si es alérgica a esta solución o si presenta otro tipo de alergias.
Algunas mujeres dicen que el método vaginal se siente como una citología vaginal con algo de molestia y una sensación de presión. Igualmente, puede haber una pequeña cantidad de sangrado después del procedimiento.
Un obstetra puede realizar este procedimiento en aproximadamente cinco minutos después de la preparación.
Este examen es una forma de detectar trastornos genéticos. La muestra se utiliza para estudiar el ADN, los cromosomas y enzimas del feto y se puede realizar antes de la amniocentesis, entre las semanas 10 y 12 después del último período menstrual. Los resultados del examen toman aproximadamente de una a dos semanas, mientras que los resultados de la amniocentesis pueden tomar más tiempo.
La muestra de las vellosidades coriónicas no detecta defectos del tubo neural. Si dichos defectos o la incompatibilidad Rh son una preocupación, se puede llevar a cabo una amniocentesis.
Este examen generalmente no puede diagnosticar problemas en la manera como el cuerpo se forma.
Simpson JL. Otano L. Prenatal Genetic Diagnosis. In: Gabbe SG, Niebyl JR, Simpson JL. Obstetrics - Normal and Problem Pregnancies. 5th ed. New York, NY: Churchill Livingstone; 2007: Chap. 7.