Muestra de tejido
Es la extracción o extirpación de una pequeña porción de tejido para examinarla luego en el laboratorio.
Existen varios tipos diferentes de biopsias:
En una biopsia por punción (percutánea), se extrae tejido utilizando un tubo hueco llamado jeringa. Se introduce una aguja a través de la jeringa dentro del área que se va a examinar. El cirujano utiliza la aguja para extraer la muestra de tejido. Las biopsias por punción a menudo se llevan a cabo utilizando rayos X (generalmente una tomografía computarizada), que guían al cirujano hasta el área apropiada.
Una biopsia abierta es una cirugía en la que se utiliza anestesia general. Esto significa que uno permanece dormido y sin sentir dolor durante el procedimiento, el cual se lleva a cabo en el quirófano de un hospital. El cirujano hace una incisión en el área afectada y extrae el tejido.
En una biopsia cerrada, se utiliza una incisión mucho más pequeña que en la biopsia abierta. Se hace una pequeña incisión de manera que se puede introducir un instrumento similar a una cámara, el cual ayuda a guiar al cirujano al lugar apropiado para tomar la muestra.
Pregúntele al médico si es necesario suspender cualquier medicamento antes de la cirugía, particularmente los que pueden provocar sangrado. Estos medicamentos abarcan ácido acetilsalicílico (aspirin ), Coumadin y antinflamatorios no esteroides (AINES).
Igualmente coméntele al médico sobre cualquier preparado de hierbas o fitoterapia que esté tomando. Nunca cambie ni suspenda un medicamento sin consultarlo primero con el médico.
En las biopsias por punción se siente un pinchazo agudo en el sitio de la intervención. Por lo general, se utiliza anestesia local o general en las biopsias a cielo abierto o en las biopsias cerradas para que el procedimiento sea indoloro.
Una biopsia se realiza con mayor frecuencia para examinar un tejido en búsqueda de una patología y también se puede llevar a cabo para comprobar la compatibilidad de tejidos de órganos antes de un trasplante.