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Riñones artificiales; Hemodiálisis; Diálisis peritoneal; Terapia de sustitución renal
Es un procedimiento que se realiza para retirar los elementos tóxicos (impurezas o desechos) de la sangre cuando los riñones no pueden hacerlo.
La diálisis se puede llevar a cabo usando diferentes métodos.
DIÁLISIS PERITONEAL
La diálisis peritoneal filtra desechos usando la membrana peritoneal dentro del abdomen. El abdomen se llena con soluciones especiales que ayudan a eliminar las toxinas. Las soluciones permanecen allí por un lapso de tiempo y luego se drenan. Esta forma de diálisis se puede llevar a cabo en casa, pero debe realizarse todos los días.
HEMODIÁLISIS
La hemodiálisis funciona haciendo circular sangre a través de filtros especiales por fuera del cuerpo. La sangre fluye a través de un filtro, junto con soluciones que ayudan a eliminar las toxinas.
La diálisis utiliza formas especiales de llegar a la sangre en los vasos sanguíneos. El acceso puede ser temporal o permanente.
El acceso temporal toma la forma de catéteres para diálisis, tubos huecos colocados en las venas grandes que pueden soportar flujos de sangre considerables. La mayoría de los catéteres se usan en situaciones de emergencia durante cortos períodos de tiempo. Sin embargo, los catéteres llamados catéteres en forma de túnel se pueden usar durante períodos prolongados, a menudo de semanas a meses.
El acceso permanente se crea uniendo quirúrgicamente una arteria a una vena. Esto permite que la vena reciba sangre a alta presión, llevando al engrosamiento de la pared venosa. Esta vena puede resistir punciones repetitivas y también suministra excelentes tasas de flujo sanguíneo.
La conexión entre una arteria y una vena se puede hacer utilizando vasos sanguíneos (una fístula arteriovenosa o AVF, por sus siglas en inglés) o un puente sintético (injerto arteriovenoso o AVG, por sus siglas en inglés). El médico puede sugerir una fístula arteriovenosa debido a que tiene tasas de infección más bajas y mejor funcionamiento a largo plazo que el injerto arteriovenoso.
La sangre se desvía desde el punto de acceso en el cuerpo a una máquina de diálisis. Aquí, la sangre fluye contra la corriente hasta una solución especial llamada dialisato. Se corrigen los desequilibrios químicos e impurezas de la sangre y ésta retorna luego al cuerpo. Clásicamente, la mayoría de los pacientes se someten a hemodiálisis durante 3 sesiones cada semana y cada sesión dura de 3 a 4 horas.
Cuando sea posible, los pacientes deben prepararse para la diálisis antes de que ésta sea completamente necesaria.
Es importante ajustarse a la dieta y a los medicamentos prescritos por el personal que realiza la diálisis y el nefrólogo.
El médico hará las siguientes valoraciones antes de comenzar el procedimiento de hemodiálisis:
Debido a que la diálisis toma varias horas, el procedimiento se hace tedioso. Con los niños es especialmente importante tener juegos, algo de lectura u otras distracciones.
Los riñones funcionan como filtros para la sangre, removiendo productos de desecho y también:
La diálisis reemplaza algunas de las funciones del riñón que no se desempeñan apropiadamente. Este procedimiento elimina los elementos contaminantes de la sangre que podrían, y eventualmente lo harían, llevar a la muerte si el riñón no está funcionando.
Debido a que la diálisis no es un proceso constante, no puede controlar las funciones del cuerpo como lo hacen los riñones normales, pero sí puede eliminar productos de desecho y restaurar los niveles de electrolitos y del pH cuando se considere necesario.
La diálisis se utiliza más a menudo para pacientes que tengan insuficiencia renal, pero también puede eliminar rápidamente fármacos o tóxicos en situaciones agudas. Esta técnica puede ser de salvamento en las personas con insuficiencia renal crónica o aguda.
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