Electroforesis de la Hgb; Electroforesis de Hb; Electroforesis de la hemoglobina
Es un examen que mide los diferentes tipos de la sustancia que transporta el oxígeno ( hemoglobina) en la sangre.
La sangre se extrae típicamente de una vena, por lo general de la parte interior del codo o del dorso de la mano. El sitio de punción se limpia con un desinfectante (antiséptico). El médico envuelve una banda elástica alrededor de la parte superior del brazo con el fin de aplicar presión en el área y hacer que la vena se llene de sangre.
Luego, el médico introduce suavemente una aguja en la vena y recoge la sangre en un frasco hermético o en un tubo pegado a la aguja. La banda elástica se retira del brazo.
Una vez que se ha recogido la muestra de sangre, se retira la aguja y se cubre el sitio de punción para detener cualquier sangrado.
En bebés o en niños pequeños, se puede utilizar un instrumento puntiagudo llamado lanceta para punzar la piel y hacerla sangrar. La sangre se recoge en un tubo pequeño de vidrio llamado pipeta, en un portaobjetos o en una tira reactiva. Finalmente, se puede colocar un vendaje sobre el área si hay algún sangrado.
No se necesita ningún tipo de preparación especial para este examen.
Cuando se inserta la aguja para extraer la sangre, algunas personas sienten un dolor moderado, mientras que otras sólo sienten un pinchazo o sensación de picadura. Posteriormente, puede haber algo de sensación pulsátil.
Este examen se puede realizar si el médico sospecha que usted tiene un trastorno causado por formas anormales de hemoglobina (hemoglobinopatía).
Existen muchos tipos diferentes de hemoglobina (Hb) y los más comunes son HbA, HbA2, HbF, HbS, HbC, Hgb H y Hgb M. Los adultos sanos sólo tienen niveles significativos de HbA y HbA2.
Algunas personas también pueden tener pequeñas cantidades de HbF (que es el tipo principal de hemoglobina en el cuerpo de un recién nacido). Asimismo, ciertas enfermedades están asociadas con niveles altos de HbF (cuando la HbF corresponde a más del 2% de la hemoglobina total).
La HbS es una forma anormal de hemoglobina asociada con la anemia drepanocítica. En las personas con esta afección, los glóbulos rojos algunas veces tienen una forma de luna creciente o falciforme. Estas células se descomponen fácilmente o pueden obstruir pequeños vasos sanguíneos.
La HbC es una forma anormal de hemoglobina asociada con una anemia hemolítica y los síntomas son mucho más leves que los de la anemia drepanocítica.
Otras moléculas de Hb anormales y menos comunes causan anemias.
En los adultos, estas moléculas de hemoglobina conforman los siguientes porcentajes de la hemoglobina total:
En los bebés y los niños, estas moléculas de hemoglobina conforman los siguientes porcentajes de la hemoglobina total:
La presencia de niveles significativos de hemoglobinas anormales puede indicar:
Extraer una muestra de sangre implica muy poco riesgo. Las venas y las arterias varían en tamaño de un paciente a otro y de un lado del cuerpo a otro, razón por la cual extraer sangre de algunas personas puede ser más difícil que de otras.
Otros riesgos asociados con la extracción de sangre son leves, pero pueden ser:
Usted puede obtener resultados falsos normales o anormales si ha tenido una transfusión de sangre dentro de las últimas 12 semanas.
Nagel R. Methemoglobinemias and unstable hemoglobins. In: Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 168.
Steinberg M. Sickle cell disease and associated hemoglobinopathies. In: Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 167.