Hemograma o recuento sanguíneo completo
Un examen de conteo sanguíneo completo (CSC) mide lo siguiente:
El examen del conteo sanguíneo completo brinda información específica acerca del tamaño y el contenido de hemoglobina de glóbulos rojos individuales. Esto se determina a partir de las siguientes mediciones adicionales:
El conteo de plaquetas generalmente también se incluye en el CSC.
Ver también:
La sangre se extrae típicamente de una vena, por lo general de la parte interior del codo o del dorso de la mano. El sitio de punción se limpia con un desinfectante (antiséptico). El médico envuelve una banda elástica alrededor de la parte superior del brazo con el fin de aplicar presión en el área y hacer que la vena se llene de sangre.
Luego, el médico introduce suavemente una aguja en la vena y recoge la sangre en un frasco hermético o en un tubo pegado a la aguja. La banda elástica se retira del brazo.
Una vez que se ha recogido la muestra de sangre, se retira la aguja y se cubre el sitio de punción para detener cualquier sangrado.
En bebés o en niños pequeños, se puede utilizar un instrumento puntiagudo llamado lanceta para punzar la piel y hacerla sangrar. La sangre se recoge en un tubo pequeño de vidrio llamado pipeta, en un portaobjetos o en una tira reactiva. Finalmente, se puede colocar un vendaje sobre el área si hay algún sangrado.
No se requiere una preparación especial.
Cuando se inserta la aguja para extraer la sangre, algunas personas sienten un dolor moderado, mientras que otras sólo sienten un pinchazo o sensación de picadura. Después, puede haber algo de sensación pulsátil o hematoma.
El conteo sanguíneo completo se puede llevar a cabo bajo muchas condiciones diferentes y para evaluar muchas enfermedades diversas. Es una prueba de detección empleada para diagnosticar y manejar numerosas enfermedades. Los resultados pueden reflejar problemas con el volumen de líquidos (como la deshidratación) o con la pérdida de sangre. El examen puede revelar problemas con la producción y destrucción de glóbulos rojos o ayudar a diagnosticar infección, alergias o problemas con la coagulación sanguínea.
Los valores de VCM, HCM y CHCM reflejan el tamaño y concentración de hemoglobina de las células individuales y sirven en el diagnóstico de diversos tipos de anemia.