Este examen utiliza ultrasonido para examinar el flujo sanguíneo en las arterias y venas grandes en brazos y piernas.
El examen se realiza en la sala de ecografías o radiología, o en un laboratorio vascular periférico.
Para examinar las venas:
Se aplica un gel hidrosoluble sobre el transductor, un dispositivo manual que dirige las ondas sonoras de alta frecuencia a la arteria o vena que se está examinando.
Para examinar las arterias:
Se pueden colocar esfigmomanómetros para medir la presión arterial alrededor de diferentes partes del cuerpo, como el muslo, la pantorrilla, el tobillo y puntos diferentes a lo largo del brazo. Se aplica una pasta conductora en la piel sobre las arterias que se están examinando y, a medida que el transductor se mueve sobre cada área, va creando imágenes.
Es necesario retirar la ropa del brazo o la pierna que se va a examinar.
Este examen ofrece poca o ninguna molestia.
Este examen se realiza como una alternativa a la arteriografía y a la venografía, y puede ayudar a diagnosticar:
Este examen también se puede utilizar para evaluar una lesión a las arterias, al igual que para vigilar una reconstrucción arterial e injertos de derivación.