Imágenes de la columna por resonancia magnética; Resonancia magnética nuclear de la columna; IRM de la columna; RMN de la columna
La imagen por resonancia magnética (IRM) de la columna es un procedimiento no invasivo que utiliza imanes y ondas de radio potentes para crear imágenes del área de la columna, incluyendo los huesos de la columna (vértebras), la médula espinal y los espacios entre las vértebras a través de los cuales viajan los nervios.
Ver también: IRM
A la persona se le pide acostarse en una mesa angosta que se desliza dentro de un tubo grande similar a un túnel. El médico puede inyectar un medio de contraste a través de una de las venas, lo cual ayuda para que ciertas enfermedades y órganos aparezcan mejor en las imágenes.
A diferencia de la tomografía computarizada (TC), la IRM no utiliza radiación, sino ondas de radio e imanes potentes. El campo magnético producido por una IRM fuerza a los átomos en el cuerpo de la persona a alinearse de cierta manera, de forma similar a como se mueve la aguja en una brújula cuando se mantiene cerca de un imán.
Las ondas de radio son enviadas hacia estos átomos, éstas rebotan y un computador registra la señal. Los diferentes tipos de tejidos devuelven señales diferentes; por ejemplo, el tejido sano devuelve una señal ligeramente diferente que el tejido canceroso.
Un técnico opera el equipo desde un cuarto contiguo y vigila a la persona durante todo el examen.
Normalmente, se requieren varias series de imágenes, cada una de las cuales toma de 2 a 15 minutos. El examen completo puede tomar hasta una hora, pero los escáneres más nuevos pueden completar el proceso en menos tiempo.
Los fuertes campos magnéticos creados durante una IRM pueden interferir con ciertos implantes, particularmente marcapasos cardíacos, por lo que las personas que los tengan no pueden someterse a este procedimiento y no deben ingresar al área donde éste se realiza.
Si una persona tiene cualquiera de los siguientes objetos metálicos en su cuerpo, no debe someterse a una IRM:
A la persona se le pide firmar una autorización en donde haga constar que no tiene ninguno de estos elementos en su cuerpo.
Antes de someterse a una IRM, a las personas que trabajan con láminas de metal o cualquier persona que pueda haber estado expuesta a fragmentos metálicos pequeños se les debe tomar una radiografía del cráneo para verificar si presentan fragmentos de metal en los ojos.
La IRM se puede llevar a cabo fácilmente a través de la ropa; sin embargo, debido a que el imán es muy, muy potente, ciertos tipos de metal pueden provocar errores significativos, llamados distorsiones o artefactos, en las imágenes. Igualmente, no se permiten ciertos objetos metálicos dentro del cuarto.
Una IRM no causa dolor, pero algunas personas se pueden sentir ansiosas cuando están dentro del escáner. En caso de tener dificultad para permanecer quieto o estar muy ansioso, se puede administrar un sedante suave, ya que el movimiento excesivo puede distorsionar las imágenes y causar errores.
La mesa puede ser dura o fría, pero el paciente puede solicitar una manta o una almohada. Dado que el equipo emite ruidos o zumbidos fuertes cuando está encendido, al paciente se le colocan protectores de oídos con el fin de reducir el ruido.
Un intercomunicador dentro del escáner le permite al paciente hablar en cualquier momento con la persona que está realizando el examen. Algunos equipos para IRM están provistos de televisores y audífonos especiales que la persona puede utilizar para ayudar a pasar el tiempo.
No hay un período de recuperación, a menos que haya sido necesario sedar al paciente. Después de una IRM, la persona puede reanudar su dieta, actividad y medicamentos normales.
La IRM de la columna puede mostrar la ubicación exacta de tumores u otros problemas de la columna vertebral, de la médula espinal o de los discos.
Este procedimiento proporciona imágenes detalladas de áreas de la columna vertebral difíciles de observar, incluyendo:
Una IRM funciona mejor que una TC para evaluar abscesos, tumores u otras masas cercanas a la médula espinal y, aunque la TC es mejor para detectar fracturas de las vértebras, la IRM puede detectar cambios sutiles en el hueso que pueden deberse a infección o tumor.
La IRM de la columna se puede llevar a cabo en escenarios de urgencias para descartar un daño de la médula espinal cuando hay debilidad o parálisis.