Rayos X de la columna lumbosacra; Radiografía de la columna lumbar
Una radiografía de la columna lumbosacra es una imagen de los pequeños huesos (vértebras) en la parte baja de la columna (región lumbar) y el sacro, el área que conecta la columna a la pelvis.
El examen lo lleva a cabo un técnico en rayos X en una sala de radiología de un hospital o en el consultorio médico. A usted se le solicitará acostarse sobre la mesa de rayos X en diferentes posiciones. Si la radiografía se hace para diagnosticar una lesión, se debe tener cuidado de no causar una lesión mayor.
El equipo de rayos X se ubica sobre la parte baja de la columna. A usted se le solicitará contener la respiración mientras se toma la imagen o placa con el fin de evitar que ésta aparezca borrosa. Normalmente, se toman de tres a cinco imágenes.
Infórmele al médico si está embarazada y quítese todas las joyas.
Generalmente, no hay ninguna molestia asociada con la radiografía, aunque la mesa de rayos X puede estar fría.
La radiografía de la columna lumbosacra ayuda a evaluar las lesiones en la espalda, así como entumecimiento, lumbago o debilidad persistentes.
Hay una exposición baja a la radiación. Los equipos de rayos X se controlan y se regulan para generar la mínima cantidad de exposición a la radiación necesaria para producir la imagen. La mayoría de los expertos considera que el riesgo es mínimo comparado con los beneficios que se obtienen.
Las mujeres embarazadas y los niños son más sensibles a los riesgos asociados con los rayos X.
Existen muchos problemas de espalda que no se detectan con las radiografías, debido a que estos comprometen los músculos, los nervios y otros tejidos blandos. La tomografía computarizada de la columna lumbosacra o la resonancia magnética de la columna lumbosacra son mejores opciones para trastornos de los tejidos blandos.