Cisternografía; Gammagrafía de la médula espinal; Gammagrafía del flujo del LCR; Gammagrafía intratecal
Es una gammagrafía utilizada para diagnosticar problemas en la circulación del líquido cefalorraquídeo.
Primero, se practica una punción lumbar (punción raquídea) y se inyectan pequeñas cantidades de un material radiactivo, llamado radioisótopo, en el líquido cefalorraquídeo en la parte baja de la columna.
La gammagrafía se practica de 4 a 6 horas después recibir esta inyección. Una cámara especial crea imágenes que muestran cómo los materiales radiactivos viajan con el líquido cefalorraquídeo a través de la columna y si dicho líquido se filtra fuera de ésta.
Se toman radiografías de nuevo a las 24 horas, y posiblemente otra vez a las 48 y 72 horas después de la inyección.
Usualmente no se requiere ninguna preparación especial. Sin embargo, si la persona se muestra muy ansiosa o agitada es posible que sea necesario sedarla. La persona debe firmar una autorización. Se debe usar una bata hospitalaria para tener un mejor acceso a la columna vertebral y quitarse las joyas y los objetos metálicos antes de la realización del procedimiento.
Durante la punción lumbar, se insensibiliza la parte inferior de la espalda sobre la columna con un anestésico. Sin embargo, muchas personas pueden percibir que el procedimiento es algo incómodo, usualmente debido a la presión que sienten en la columna vertebral durante la inserción de la aguja.
La gammagrafía es indolora, aunque la mesa puede estar fría o dura. El radioisótopo y el escáner no producen ninguna molestia.
Este procedimiento se realiza para detectar problemas de filtraciones y circulación del líquido cefalorraquídeo.
Silberstein S, Young W. Headache and Facial Pain. In: Goetz, CG, eds. Textbook of Clinical Neurology. 3rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 53.