Gammagrafía del hueso
Es un examen imagenológico que muestra áreas de aumento o disminución del recambio ( metabolismo) óseo.
Una gammagrafía ósea implica inyectar un material radiactivo (marcador radiactivo) dentro de una vena. La sustancia viaja a través del torrente sanguíneo. A medida que el material se consume, emite radiación, la cual es detectada por una cámara que lentamente rastrea el cuerpo. La cámara toma imágenes de la cantidad de marcador radiactivo que se acumula en los huesos.
Si una gammagrafía ósea se lleva a cabo para ver si uno tiene una infección en el hueso, las imágenes se tomarán poco después de la inyección del material radiactivo y de nuevo de 3 a 4 horas después, cuando se ha acumulado en los huesos. Esto se conoce como gammagrafía ósea trifásica.
Para evaluar la enfermedad ósea metastásica, las imágenes se toman únicamente después de 3 a 4 horas de retraso .
La parte del rastreo del examen durará aproximadamente una hora y puede requerir que uno cambie a varias posiciones.
Usted debe quitarse las joyas o cualquier otro objeto de metal y es posible que se le pida llevar puesta una bata hospitalaria.
Se presenta un poco de dolor cuando se introduce la aguja, mas no así durante el examen. Usted debe permanecer quieto durante el procedimiento y el técnico le dará instrucciones sobre cuándo cambiar de posición.
Se puede experimentar algo de molestia debido al hecho de tener que permanecer inmóvil por un período de tiempo prolongado.
Una gammagrafía ósea se utiliza para identificar procesos anormales que comprometen el hueso, tales como: