Biopsia abierta de pulmón
Una biopsia de pulmón a cielo abierto es una cirugía para extraer un pequeño pedazo de tejido pulmonar, que luego se examina en búsqueda de cáncer, infección o enfermedad pulmonar.
Una biopsia de pulmón a cielo abierto se realiza en el quirófano de un hospital, bajo anestesia general, lo que significa que uno permanece dormido y sin sentir dolor. Se coloca una sonda a través de la boca hasta las vías respiratorias que llevan a los pulmones.
Después de limpiar la piel, el cirujano hace una incisión en el área del tórax, extrae una pequeña porción de tejido pulmonar y finalmente cierra la herida con puntos de sutura.
En el área se puede dejar una sonda pleural puesta por 1 ó 2 días para evitar una atelectasia pulmonar.
Coméntele al médico si se encuentra en embarazo, si tiene alergias a cualquier medicamento y si tiene problemas de sangrado. Igualmente, no olvide informarle al equipo médico qué medicamentos está tomando, incluyendo cualquier preparado de hierbas o fitoterapia.
Se le solicitará no comer ni beber nada durante 8 a 12 horas antes del procedimiento.
Cuando uno despierta después del procedimiento, sentirá somnolencia durante algunas horas y es posible que experimente un leve dolor de garganta a causa del tubo. Igualmente, se puede sentir algo de molestia y dolor en el sitio de la biopsia.
La biopsia pulmonar a cielo abierto se realiza para evaluar problemas pulmonares observados en radiografías o una tomografía computarizada.