EKG; ECG (electrocardiografía)
Un electrocardiograma (ECG) es un examen que registra la actividad eléctrica del corazón.
Ver también:
A usted se le pide acostarse. El médico limpiará varias áreas en los brazos, las piernas y el tórax y luego fijará pequeños parches llamados electrodos en estas áreas. Puede ser necesario rasurar o cogerse algo de cabello de manera que los electrodos se peguen a la piel.
El número de parches empleados puede variar.
Es necesario que permanezca quieto y le pueden solicitar que contenga la respiración por cortos períodos durante el procedimiento. Es importante estar relajado y relativamente caliente durante el registro del ECG. Cualquier movimiento, incluyendo temblores musculares como tiritar, puede alterar los resultados.
Los electrodos se conectan por medio de cables a una máquina que convierte las señales eléctricas provenientes del corazón en líneas onduladas, las cuales se imprimen en papel y son revisadas por el médico.
Algunas veces, este examen se lleva a cabo mientras uno realiza ejercicios o se encuentra bajo un estrés mínimo con el fin de monitorear cambios en el corazón. Este tipo de ECG a menudo se denomina prueba de esfuerzo.
Asegúrese de que el médico sepa acerca de todos los medicamentos que usted está tomando, dado que algunos pueden interferir con los resultados del examen.
Hacer ejercicio o tomar agua fría inmediatamente antes del ECG puede causar resultados falsos.
Un electrocardiograma es indoloro. No se envía ningún tipo de electricidad a través del cuerpo. Los electrodos pueden sentirse fríos cuando se aplican por primera. En casos raros, algunas personas pueden desarrollar una erupción o irritación en el sitio en donde se colocaron los parches.
Un ECG se emplea para medir:
Un ECG es muy útil para determinar si una persona tiene cardiopatía y el médico lo puede ordenar si se presenta dolor torácico o palpitaciones.
Un ECG puede incluirse como parte de un examen rutinario en pacientes mayores de 40 años.
Los resultados anormales de un ECG pueden ser un signo de:
Otras afecciones bajo las cuales se puede realizar el examen abarcan las siguientes:
No existen riesgos. No se emite ninguna electricidad a través del cuerpo, de manera que no existe riesgo de shock.
La precisión de los electrocardiogramas depende de la afección que se estudia. Algunos padecimientos cardíacos no son detectables siempre y es posible que otros nunca produzcan cambios específicos en el ECG.
Una persona que haya tenido un ataque cardíaco o que pueda tener cardiopatía puede necesitar más de un ECG. No hay razón para que las personas saludables se practiquen chequeos anuales, a menos que tengan antecedentes familiares o personales de cardiopatías específicas u otros trastornos médicos.
Ganz L, Curtiss E. Electrocardiography. In: Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 52.