Existe el riesgo de perforar un órgano, lo que puede ocasionar una filtración de los contenidos intestinales o un sangrado dentro de la cavidad abdominal. Estas complicaciones con frecuencia se presentan cuando el médico cambia de laparoscopia a un procedimiento quirúrgico abierto (laparotomía) durante una operación. Una lesión grave puede ocasionar una infección y/o requerir una transfusión de sangre.
La capacidad de realizar una cirugía laparoscópica está limitada por la presencia de cirugías abdominales previas. Con frecuencia, una cirugía anterior induce a la formación de cicatrices, lo cual impide el paso seguro del trócar dentro del abdomen y puede impedir que la pared abdominal se distienda efectivamente al suministrar el gas.
Townsend CM, Beauchamp RD, Evers BM, Mattox KL, Sabiston Textbook of Surgery, 17th ed. St. Louis, Mo: WB Saunders; 2004:445-464.