A Member of the University of Maryland Medical System | In Partnership with the University of Maryland School of Medicine
La fascitis plantar es la inflamación del tejido grueso en la planta o parte inferior del pie. Este tejido se denomina fascia plantar y es el que conecta el calcáneo a los dedos y crea el arco del pie.
La fascitis plantar ocurre cuando la banda gruesa de tejido en la planta del pie se estira o se sobrecarga demasiado. Esto puede ser doloroso y hacer más difícil el hecho caminar.
Entre los factores de riesgo para la fascitis plantar están:
La fascitis plantar afecta típicamente a los hombres activos entre los 40 y 70 años y es una de las dolencias ortopédicas más comunes relacionadas con el pie.
Con frecuencia, se piensa que la fascitis plantar es causada por un espolón en el talón, pero las investigaciones han determinado que esto no es así. En las radiografías, se observan espolones en el talón en personas con y sin fascitis plantar.
La queja más común es el dolor y la rigidez en la parte inferior del talón. El dolor allí puede ser sordo o agudo. La planta del pie también puede doler o arder.
El dolor generalmente es peor:
El dolor se puede desarrollar de manera lenta con el tiempo o repentinamente después de una actividad intensa.
El médico llevará a cabo un examen físico que puede mostrar:
Se pueden tomar radiografías para descartar otros problemas, pero tener un espolón en el talón no es significativo.
El médico por lo regular recomienda primero:
Si estos tratamientos no funcionan, el médico puede recomendar:
En unos pocos pacientes, el tratamiento no quirúrgico no funciona y se hace necesaria la cirugía para liberar el tejido tenso.
Los tratamientos no quirúrgicos casi siempre mejoran el dolor. El tratamiento puede durar desde varios meses hasta dos años antes de que los síntomas mejoren. La mayoría de los pacientes se siente mejor en 9 meses. Algunas personas necesitan la cirugía para aliviar el dolor.
El dolor puede continuar a pesar del tratamiento. Algunas personas pueden necesitar cirugía, la cual tiene sus propios riesgos. Hable con su médico acerca de estos riesgos.
Consulte con el médico si tiene síntomas de fascitis plantar.
El hecho de verificar que el tobillo, el tendón de Aquiles y los músculos de la pantorrilla estén flexibles puede ayudar a prevenir la fascitis plantar.
Wapner KL, Parekh SG. Heel pain. In: DeLee JC, Drez D Jr, Miller MD, eds. DeLee and Drez’s Orthopaedic Sports Medicine. 3rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2009:section F.
Abu-Laban RV, Ho K. Ankle and foot. In: Marx JA, Hockberger RS, Walls RM, et al, eds. Rosen’s Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 7th ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier; 2009:chap 55.
A.D.A.M., Inc. is accredited by URAC, also known as the American Accreditation HealthCare Commission (www.urac.org). URAC's accreditation program is an independent audit to verify that A.D.A.M. follows rigorous standards of quality and accountability. A.D.A.M. is among the first to achieve this important distinction for online health information and services. Learn more about A.D.A.M.'s editorial policy, editorial process and privacy policy. A.D.A.M. is also a founding member of Hi-Ethics and subscribes to the principles of the Health on the Net Foundation (www.hon.ch).
© 2011 University of Maryland Medical Center (UMMC). All rights reserved.
UMMC is a member of the University of Maryland Medical System,
22 S. Greene Street, Baltimore, MD 21201. TDD: 1-800-735-2258 or 1.800.492.5538