Anemia por deficiencia de hierro en los niños
Es una disminución en el número de los glóbulos rojos, ocasionada por una falta de hierro. Este artículo se enfoca en la anemia ferropénica en niños.
La anemia ferropénica es la forma más común de anemia. El hierro es una parte esencial de la hemoglobina, la proteína que transporta el oxígeno en la sangre. El hierro proviene normalmente de la dieta y con el reciclaje del mismo hierro proveniente de glóbulos rojos viejos.
Los bebés nacen con aproximadamente 500 miligramos (mg) de hierro en sus cuerpos y para el momento en que alcancen la vida adulta necesitarán tener alrededor de 5.000 mg.
Los niños necesitan absorber un promedio de 1 mg por día de hierro para estar a la par con las necesidades de sus cuerpos en crecimiento y, dado que ellos únicamente absorben alrededor del 10% del hierro que consumen en los alimentos, la mayoría de los niños necesitan ingerir de 8 a 10 mg por día de este elemento. Los bebés lactantes necesitan menos porque el hierro es absorbido 3 veces más cuando proviene de la leche materna.
Una dieta pobre en hierro es una causa común de carencia de este elemento. El hecho de consumir demasiada leche de vaca es una causa clásica de deficiencia de hierro en niños pequeños, dado que este tipo de leche contiene poco hierro y puede impedir su absorción. La leche de vaca también puede causar problemas en el intestino que llevan a la pérdida de sangre y al aumento del riesgo de anemia.
El tiempo entre los 9 y 24 meses de edad corresponde a un período común de carencia de hierro, por lo que a todos los bebés se les debe hacer un examen de tamizaje para dicha deficiencia a esa edad. Es posible que los bebés prematuros necesiten el examen más temprano. El crecimiento repentino de la adolescencia es otro período de alto riesgo.
La carencia de hierro en los niños también puede estar relacionada con la intoxicación con plomo.
Nota: es posible que no se presenten síntomas si la anemia es leve.
Los suplementos orales de hierro vienen en forma de sulfato ferroso y se absorben mejor en un estómago vacío, pero muchas personas son incapaces de tolerarlos y es posible que necesiten tomarlos con alimento. La leche y los antiácidos pueden interferir con la absorción del hierro y no se deben tomar al mismo tiempo que los suplementos. La vitamina C puede incrementar la absorción y se necesita para la producción de hemoglobina.
Los suplementos de hierro son necesarios durante el embarazo y la lactancia dado que la dieta sola rara vez suministra la cantidad requerida.
El hematocrito debe retornar a la normalidad después de 2 meses de terapia con hierro, pero se debe continuar tomando suplementos de este elemento durante otros 6 a 12 meses, lo cual va a reponer los depósitos de hierro corporal, contenidos en su mayoría en la médula ósea.
Se puede disponer de hierro intravenoso o intramuscular para las personas que no pueden tolerar los suplementos de hierro por vía oral.
Los alimentos ricos en hierro incluyen uvas pasas, carnes (el hígado es la mayor fuente), pescado, carne de aves, yemas de huevo, legumbres (arvejas y fríjoles) y el pan integral.
Los suplementos de hierro mejoran el aprendizaje, la memoria y el desempeño en pruebas cognitivas en adolescentes con deficiencias de este elemento; al igual que mejoran el desempeño de atletas anémicos con dicha carencia.
Con tratamiento, es probable que el resultado sea bueno y, en la mayoría de los casos, los conteos sanguíneos retornan a su normalidad en 2 meses.
La carencia de hierro (incluso cuando es insuficiente para provocar anemia) es una causa importante de disminución en el período de atención, estado de alerta y aprendizaje, tanto en niños pequeños como en adolescentes. Asimismo, la anemia ferropénica puede afectar el rendimiento escolar.
La dieta es la manera más importante de prevenir y tratar una carencia de hierro. Muchos alimentos son buenas fuentes de este elemento:
Además, se debe restringir la leche a no más de 24 onzas diarias. En caso de tener una dieta deficiente en hierro, se deben tomar suplementos de éste por vía oral. El médico puede recomendar el aumento de las cantidades de hierro durante períodos de aumento de los requerimientos, como un embarazo y lactancia en la adolescencia.
![]() | A.D.A.M., Inc. is accredited by URAC, also known as the American Accreditation HealthCare Commission (www.urac.org). URAC's accreditation program is the first of its kind, requiring compliance with 53 standards of quality and accountability, verified by independent audit. A.D.A.M. is among the first to achieve this important distinction for online health information and services. Learn more about A.D.A.M.'s editorial process. A.D.A.M. is also a founding member of Hi-Ethics (www.hiethics.com) and subscribes to the principles of the Health on the Net Foundation (www.hon.ch). |