Las epidurales son muy efectivas para aliviar el dolor del trabajo de parto, pero tienen ciertas desventajas: Primero, su administración y efecto tardan alrededor de 20 minutos. Las epidurales pueden demorar el trabajo de parto si se administran demasiado temprano y, al estar la paciente insensible de la cintura hacia abajo, se le dificulta pujar para que el bebé salga. A menos que se administre una "epidural ambulante" o un "narcótico raquídeo", la paciente tendrá que permanecer en cama durante todo el trabajo de parto. Las epidurales también pueden causar un descenso de la presión sanguínea, lo cual a su vez vuelve más lento el ritmo cardíaco del bebé. Para evitarlo, se administran líquidos intravenosos y se coloca a la madre de lado para facilitar la circulación de la sangre. Para mayor seguridad, el médico mantiene al bebé bajo estricto control, monitoreando continuamente su presión sanguínea y ritmo cardíaco.
|
A.D.A.M., Inc. is accredited by URAC, also known as the American Accreditation HealthCare Commission (www.urac.org). URAC's accreditation program is the first of its kind, requiring compliance with 53 standards of quality and accountability, verified by independent audit. A.D.A.M. is among the first to achieve this important distinction for online health information and services. Learn more about A.D.A.M.'s editorial process. A.D.A.M. is also a founding member of Hi-Ethics (www.hiethics.com) and subscribes to the principles of the Health on the Net Foundation (www.hon.ch). |