
Ahora, su bebé mide aproximadamente 15-16 pulgadas de largo (35 cm) y pesa alrededor de 2 libras 4 onzas (1100g), ¡precisamente, un poco más de 1 kilo! Usted puede observar los cambios en su bebé desde la cabeza hasta los pies. En este momento, el desarrollo del cerebro del bebé es más completo. ¡El cabello de su bebé crece cada vez más y hace que de verdad luzca como un bebé!
Si se trata de un bebé, sus testículos están avanzando, abriéndose camino hacia los riñones a través de la ingle y en dirección al escroto. Si es una bebé, usted puede distinguir el clítoris, pero los labios todavía no son lo suficientemente grandes para cubrirlo.
Bienvenida al tercer trimestre, que va de la semana 28 a la 40, ó hasta que dé a luz. A estas alturas, usted puede tener sentimientos encontrados de emoción y aprensión, a medida que se aproxima el final del embarazo. Para algunas mujeres, la totalidad de los nueve meses transcurre sin síntomas, mientras que otras ven cómo sus cuerpos crecen y cambian de una forma que jamás creyeron posible. Por otro lado, es posible que algunas mujeres tengan ciertas molestias que pueden aparecer progresivamente durante el tercer trimestre. Algunas de estas molestias pueden ser:
Para terminar, puede que usted tenga una lista kilométrica de cosas por hacer que incluye encontrar un pediatra, comprar ropa para bebé, preparar un plan de nacimiento, registrarse en el hospital y empacar su bolso, entre otros. Sin embargo, no importa cómo se sienta; recuerde que éste es un período especial para usted y su pareja. De manera que intente disfrutarlo mientras empieza la cuenta regresiva, y espera el día en que usted y su bebé finalmente se encuentren cara a cara.
Cerca de la semana 35, su proveedor de cuidados de la salud le hará la prueba de estreptococos del grupo B, un tipo de bacteria en la vagina que las mujeres embarazadas pueden portar. Para aprender más acerca de los estreptococos del grupo B y su tratamiento, presione aquí.
En dependencia de su peso y su flexibilidad, es posible que usted sienta como si ya no puede reclinarse más. Algunas mamás a las que conocemos recomiendan utilizar zapatos sin correas --por ejemplo: sandalias destalonadas, zuecos, sandalias de dedo-- de manera que usted puede deslizar su pie hacia adentro y hacia afuera sin tener que agacharse permanentemente sobre el vientre. Independientemente de lo que utilice, asegúrese de que ofrezca buen soporte.