Es un procedimiento quirúrgico que agranda la abertura de la vagina durante el parto, a través de una incisión en el perineo, la piel y músculos que se encuentran entre la vulva y ano.
Se realiza con frecuencia en mujeres en los Estados Unidos. Entre el 50% y 90% de las mujeres que se encuentran dando a luz a su primer hijo son sometidas a este procedimiento. Por décadas, las episiotomÃas han sido practicadas como un procedimiento de rutina para acelerar el parto durante la segunda etapa del perÃodo de dilatación, asà como para prevenir desgarros de la vagina de la madre, en especial desgarros serios que puedan extenderse hasta la uretra o el ano. También se creÃa que el procedimiento disminuÃa el traumatismo del bebé y protegÃa los músculos vaginales de la madre.
Las episiotomÃas pueden ser útiles bajo las siguientes condiciones:
En la actualidad, hay controversia en el campo médico en cuanto a la realización rutinaria de una episiotomÃa. Un estudio grande demostró que cortar rutinariamente una episiotomÃa aumenta el riesgo de desgarramientos en la parte posterior de la vagina pero los reduce en el frente. Basado en estos resultados, la Organización Mundial de la Salud, entre otros grupos, recomienda evitar la episiotomÃa a menos que sea absolutamente necesaria.
Si una episiotomÃa es necesaria, justo antes de que su bebé nazca, mientras la cabeza se encuentra a punto de coronar, su médico le inyectará un anestésico local en la parte inferior de su abertura vaginal y hará una incisión.
Existen dos tipos de incisiones: media y mediolateral. La incisión media va recta desde la vagina hasta el ano; la incisión mediolateral se hace en ángulo desde la vagina al ano. La incisión mediolateral se considera que tiene menos riesgo de desgarrarse hasta el ano, pero es más difÃcil de reparar y tarda más en cicatrizar que la media. Su médico entonces saca al bebé a través de la abertura agrandada, seguido de la placenta. La incisión se sutura inmediatamente después del parto.

Para la mayorÃa de las mujeres la cicatrización no tiene complicaciones, aunque puede tomar varias semanas. Usted puede ayudar a agilizar el proceso pidiéndole a las enfermeras que le apliquen compresas de hielo inmediatamente después del parto.
Para continuar el proceso de cicatrización durante las próximas semanas usted debe:
Para ayudar a aliviar su dolor y molestia usted debe:
No es necesario retirar los puntos de sutura porque su cuerpo los reabsorberá. Las actividades normales, como el trabajo suave de oficina o labores de limpieza, pueden reanudarse una semana después de haber dado a luz. El uso de tampones, las relaciones sexuales o cualquier otra actividad que pudiera romper las suturas deben reanudarse aproximadamente después de un mes. Hable con su médico si tiene alguna duda al respecto.
Se pueden presentar varias complicaciones como:
P: ¿Con seguridad sufriré un desgarro si no me hacen una episiotomÃa?
R: Los estudios muestran que los desgarros pequeños son comunes durante el parto, pero un porcentaje grande de mujeres sin episiotomÃas salen del proceso del parto con el perineo intacto. Muchos factores influyen para que usted sufra o no un desgarro durante el parto: el número de partos que usted ha tenido, la duración de la segunda etapa del parto (pujar) y el tamaño y posición del bebé.
P: ¿Una episiotomÃa cicatriza mejor que un desgarro?
R: Los estudios muestran que las episiotomÃas no sanan o cicatrizan mejor que los desgarros. Con frecuencia éstas tardan más en sanar porque la incisión es, por lo general, más profunda que un desgarro natural. En ambos casos, la abertura de la vagina se debe suturar y cuidarse adecuadamente después del postparto.
P: ¿Qué puedo hacer para ayudar a evitar una episiotomÃa?
R: No siempre se puede evitar una episiotomÃa. Su obstetra decidirá si se le debe practicar el procedimiento basándose en las condiciones de su parto. Sin embargo, hay actividades que usted puede realizar para fortalecer el perineo y disminuir las posibilidades de necesitar el procedimiento. Practique los ejercicios de Kegel durante su embarazo, hágase masajes perineales prenatales (masajes en el perineo de cuatro a seis semanas antes del parto para fortalecerlo) y practique las técnicas que aprendió en las clases sobre el parto para controlar su respiración y la urgencia de pujar.