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En un embarazo normal, su bebé está en posición de cabeza en su útero.

Algunas veces el bebé adopta una presentación inadecuada, como por ejemplo de nalgas (primero el trasero) o transversa (cruzado), lo que hace más riesgoso un parto vaginal. Antiguamente, algunas condiciones médicas como la placenta previa (la placenta está localizada muy abajo, bloqueando la salida del bebé) o el desprendimiento de la misma (la placenta está parcial o completamente desprendida, amenazando el suministro de oxígeno y nutrientes del bebé), hacían casi imposible el parto vaginal.
Su medico realizará un parto por cesárea cuando un parto vaginal sea imposible o inseguro para usted o su bebé.

Muchos médicos prefieren utilizar anestesia general porque ésta la deja inconsciente al momento de practicarle una cesárea de emergencia, puede ser administrada rápidamente y su efecto es casi inmediato. Cuando la cesárea es programada, el médico puede ordenar anestesia regional (como una raquídea o epidural) que adormece solamente la parte inferior de su cuerpo.

Una vez que la anestesia hace efecto, el cirujano realiza una incisión abdominal. En cesáreas que no son de emergencia, el cirujano normalmente realiza una incisión horizontal “corte de bikini” en el abdomen, justo encima del área púbica. En un caso de emergencia, el cirujano puede preferir realizar una incisión vertical, desde el ombligo hasta justo encima del área púbica. Una incisión vertical permite tener acceso al bebé rápidamente.

Luego, el cirujano abre el útero ya sea por medio de una incisión horizontal o vertical, sin importar la dirección de la incisión superficial/abdominal. Una incisión vertical en su útero provoca menos sangrado y permite un mejor acceso al feto, pero la inhabilita para tener un parto vaginal (deberá repetirse otra cesárea) en el futuro.
Si al final se le practica una incisión horizontal, usted tendrá la opción en el futuro, ya sea de una prueba de trabajo de parto (TOL por sus siglas en inglés) o de que le repitan una cesárea.
La diferencia entre estos dos procedimientos es que las pacientes con incisiones uterinas verticales tienen un mayor riesgo de ruptura del útero (8-10%) en embarazos futuros, comparado con solamente un 1% en los casos de incisiones horizontales.

Finalmente el cirujano hace una incisión en el saco amniótico que encierra al bebé y luego permite que salga el líquido amniótico.

El cirujano introduce sus manos en el útero y levanta la cabeza del bebé. Un ayudante presiona la parte superior de su útero para ayudar a salir al bebé.

El cirujano sujetará y cortará el cordón umbilical.

La estadía normal en el hospital después de un parto por cesárea es de tres a cuatro días. Por lo general su médico la anima a que se levante y camine inmediatamente después de la cirugía para ayudarle a recuperarse y evitar complicaciones. En las primeras semanas, la incisión abdominal le dolerá. La cicatriz se irá borrando a medida que vaya sanando.
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